• 19 ENE 17

    En casi todas las sociedades y culturas, existen creencias que no se corresponden exactamente con la realidad a las que denominamos “mitos” o “leyendas”. Posiblemente, influenciadas por la tradición y las historias que se transmiten generación tras generación, estas ideas van cobrando forma y consistencia hasta forjarse en nuestra sociedad como una auténtica creencia que en el fondo no tiene más que un carácter mitológico.

    En concreto, en la Psiquiatría los mitos cobran vital importancia, principalmente en el mantenimiento del estigma, que se ha ido arrastrando como un lastre a lo largo de los años. Por este mismo motivo, hoy hablamos sobre esta mitología, para poder desmentir algunos de ellos.

     

    MITOS FRECUENTES SOBRE LA ENFERMEDAD MENTAL

    Mito: Las personas que padecen problemas de salud mental son agresivas y /o violentas.

    La gran mayoría de las personas con problemas de salud mental no tienen más probabilidades de ser violentas que otras personas. De hecho, las personas que padecen de enfermedades mentales graves son 10 veces más propensas a ser víctimas de delitos violentos en comparación con la población general.

    Mito: No hay esperanzas para personas con problemas mentales. Una vez que un amigo o familiar desarrolla un problema de salud mental, nunca se recupera.

    Las personas con problemas de salud mental mejoran y muchos se recuperan por completo. Entendiendo por recuperación el proceso por el cual las personas pueden vivir, trabajar, aprender y participar por completo en sus comunidades.

    Mito: Los niños no tienen enfermedades mentales. Sus acciones son sólo producto de una mala educación en la casa.

    Los niños también pueden sufrir de una enfermedad mental, como la depresión y la ansiedad. Estos retos de salud mental le pueden pasar a cualquier persona de cualquier edad.

    Mito: Los niños se comportan mal o fallan en la escuela para atraer la atención.

    Los problemas de comportamiento pueden ser síntomas de trastornos mentales. Sin embargo, con la ayuda pertinente, tanto por parte del centro escolar como de los servicios de salud mental, estos niños pueden presentar un desarrollo adecuado.

    Mito: Enfermedad mental lo mismo que Retraso Mental.

    La enfermedad mental no tiene que ver con la inteligencia. Una persona con diagnóstico de retraso mental se caracteriza por sus limitaciones intelectuales; y, sin embargo, las personas que presentan enfermedades mentales pueden presentar alteraciones en el pensamiento y/o el humor y/o el comportamiento, pero presentan gran variedad de funcionamiento intelectual.

    Mito: La depresión es una debilidad mental, basta con pensar positivo para que desaparezca.

    El trastorno depresivo mayor es una enfermedad, al igual que la hipertensión arterial o la diabetes mellitus, donde existe una alteración en el funcionamiento normal del cerebro, por lo que pedirle a una persona deprimida que “piense positivo” es como pedirle a un diabético que deje de serlo.

    Mito: Los medicamentos para la depresión son adictivos.

    Ningún antidepresivo genera adicción, aunque de suspenderse de manera abrupta en algunos casos podría producir un “síndrome de discontinuidad”, o la reaparición de los síntomas depresivos. Sin embargo, cabe mencionar que existen algunos medicamentos para tratar la ansiedad que pueden generar adicción en caso de hacer un mal uso del medicamento.

    Mito: Los antidepresivos cambian la personalidad de quienes los toman.

    Los antidepresivos simplemente ayudan a estabilizar el estado de ánimo de una persona deprimida, sin afectar a la personalidad que tenía antes de padecer depresión.

    Compartir
Compartir