• 07 OCT 16

    La sobreinformación y el bombardeo de estímulos en la vida diaria suele ser constante: llamadas telefónicas, redes sociales, correos girl-1064659__340electrónicos, televisión, prensa… Y además, el ritmo de vida es cada vez más exigente. Todo esto y en conjunto precipita en una continua desconcentración, una incapacidad para mantener nuestra atención en cualquier actividad, ya que no estamos acostumbrados a estar presentes en el presente. Sólo esta nuestro cuerpo, pero no nuestra mente, actuamos “en automático”. Y esto produce ansiedad y sensación de frustración en nuestro día a día.

    El “mindfulness” consiste en ser plenamente conscientes de lo que está ocurriendo aquí y ahora, ser plenamente conscientes del presente desde una actitud correcta y amable, sin juzgar. Esto lo convierte en el estado ideal para combatir las distracciones y concentrarse en los objetivos. Los estudios científicos han demostrado que un estado de atención plena y consciente ayuda a reducir los niveles de ansiedad, a aumentar la resistencia y la propia autorregulación emocional, a ser más creativos, así como a mejorar la capacidad atencional, ayudando a su vez a mejorar el rendimiento laboral y aumentando la capacidad de aprendizaje. Por ejemplo, un alumno en época en exámenes será capaz de mejorar su rendimiento si es capaz de minimizar los efectos de las distracciones.

    yec7wb6asdydbtw6gdlf_antalya-beach-luluPara conseguir realizar una buena práctica es preciso realizar un buen entrenamiento, ya que “la atención es un músculo que se debe entrenar”, según aporta Daniel Goleman. Existen diferentes ejercicios de entrenamiento para el desarrollo de esta práctica, y desde el Sanatorio La Robleda recomendamos los talleres de atención plena como herramienta, no sólo terapéutica en caso de patologías, tales como ansiedad y/o depresión, sino en cualquier individuo, ya que mindfulness es estar amablemente presente en el presente y en cada momento.

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